Un buceo de sensaciones y para experimentar.

Un enorme agujero de 40 metros de diámetro por 40 metros de profundo. Un poco oscuro, debido a que las rocas que lo forman son negras. Depende del clima, más verde o menos. Agua dulce hasta los 28 metros donde encontramos una nube de azufre, en la que, literalmente, desaparecemos. Un nube tan densa que absorbe toda la luz y debajo de ella es de noche, aunque mirando hacia arriba vemos claridad.

De ella emerge una colina, con árboles y demás vegetación que anteriormente estaban arriba en la superficie.

A partir de nivel avanzado y no recomendado como primer buceo en cenote.